La ida ha sido muy tranquila, sin pasar de los 30 Km/h en ningún momento por la autovía, se notaban las piernas algo agarrotadas de la QH. Una vez en la carretera de las costas, hemos ido cogiendo ritmo y pisando un poco el acelerador, distanciandonos y formando grupillos.
Las diferencias han sido mínimas, llegando todos separados por segundos a la gasolinera de Sitges.
El almuerzo lo hemos hecho en el ya clásico "Bar El Loro", con un buen bocadillo, vino con gaseosa y ...
La vuelta por las costas ha sido algo más tranquila, no para mí que he puesto un punto más que el resto. Por contra en la autovía el ritmo ha sido bastante más vivo, llegando a los 50 Km/h en algún tramo y teniendo que apretar los dientes para no descolgarme (cosa que he hecho al final).
Ahora toca esperar a la salida del sábado para disfrutar de otra jornada ciclista, subiremos el Farell.
